Ciudadanos del mar

Estándar

Todos somos ciudadanos del mar.

La vida de la superficie depende de la vida que hay en los océanos. La vida marina genera la mitad de nuestro oxígeno, gran parte de nuestra comida y sirve para regular el clima.

Con estas escuetas pero directas frases del Dr. Ian Poiner, quedaría explicado para cualquier ser humano con la mínima inteligencia necesaria para pertenecer a esa especia, la importancia de los océanos, mares, ríos, etc…

Y sin embargo, nuestros gobernantes se empeñan en mirar sólo el dinero y los beneficios de las empresas que les sustentan, menospreciando el sentir de la población. A lo cual hay que sumar que a la población le importa un rábano que dejen de existir los habitantes de los mares y océanos mientras sigan teniendo playas donde bañarse, olas donde hacer surf, y dinero en sus bolsillos para derrochar.

El declive generalizado de la vida acuática, de la salubridad de los medios naturales, está sorprendiendo incluso a los científicos que hasta hace pocos años eran escépticos frente al “cambio climático”.  Y si no, que se lo digan al cuñado de un político español y otro político que ahora es “embajador” de una ONG “verde” (tan verde que ni tiene página web) y hace unos años negaba dicho cambio…

Medidas impopulares pero efectivas frente a la sobrepesca

A todos nos duele cuando se sube el precio de un bien de primera necesidad, y pocas veces vemos el origen o el por qué de esa subida. Obviamente, porque también, pocas veces, vemos esos impuestos o subida reflejados en nuestra vida diaria. Lamentablemente, en demasiadas ocasiones esas subidas de impuesto sólo sirven para mantener el estado de bienestar actual y pocas o muy pocas para mejorarlo.

¿Por qué no hacer lo mismo con determinadas capturas de especies que sabemos están en peligro muy real de colapsar? Por ejemplo:

Dado que España, Francia e Italia se esfuerzan en negar este hecho en la Comisión Europea, que se apruebe un impuesto especial de sostenibilidad biológico, tanto a armadores, grandes industrias como a consumidores. Y el dinero que se saque de esos impuestos, que se dedicara al reciclaje de las flotas pesqueras para adaptarlas a diversas especies.

Cada ciertos años, el proceso debería cambiar, favoreciendo otras especies y protegiendo a otras.

Es sólo una idea…  ¿a ti que te parece?

 

 

8 de Junio. DIA DE LOS OCEANOS.

Estándar

Aunque sólo sea un pequeño acto, y sólo hoy, ayuda con tu apoyo a la protección de los océanos.

Ha costado mucho hacer entender a la sociedad que la sóla desaparición de una especie significa un cambio radical en toda la cadena trófica a su alrededor, y por tanto, la desaparición del hábitat al que pertenece esa especie y viceversa.

Por desgracia, lo hemos aprendido con dolor.

Nos cuesta, sin embargo, hacer ver que los mares y océanos son las baterías de esta Planeta Azul, que regula toda la meteorología del mismo, y que con un pequeño cambio de su comportamiento es capaz de producir huracanes devastadores, lluvias torrenciales o sequías perpetuas.   Los pequeños cambios en los océanos significan cambios radicales en los continentes.

Cuidémosles. Son nuestra garantía de supervivenvia.

Que mejor día que el Dia de los Océanos, para pedir a la Ministra Elena Espinosa, del ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, que acepte la propuesta balear de crear la única RESERVA MARINA de protección al ATUN ROJO. Por favor, firma la propuesta de Greenpeace y pásalo.

Desde ECOBUCEO, Buceo y Medio Ambiente, muchas gracias.

¡¡ Nos vemos en el AZUL !!

Confesiones de un pescador

Estándar

Escucho las gaviotas que rodean al faro, observo a padres y niños disfrutar de sus bicicletas de paseo. Todo es tranquilo, todo es relajado. A las puertas del verano, esta localidad sigue manteniendo su nivel turístico un punto por debajo de localidades más al sur en Málaga, o más al norte en el Mar Menor o en Alicante.  Sigue siendo un pueblo pequeño lleno de casas de fin de semana de los propios murcianos, que se acercan a la bahía como punto de descanso de la semana bajo los plásticos de los invernaderos.

Hace un par de años, muchos de ellos también descansaban de las duras jornadas de la construcción. Hoy ya no. A pesar de lo cual, los grandes coches siguen viéndose. Quizás no les deba ir tan mal. Pero sólo a algunos:

Pez espada

En una charla frente a una cerveza, me confesaba un amigo pescador que decidió hace tres años hacerse su propio patrón, que la compra de los dos barcos había significado su muerte económica, problemas familiares e incluso psicológicos. Me confesaba que su facturación se limitaba a unos pobres 4000 euros que obviamente, no llegaban para pagar el crédito de la compra de estos barcos. Que no llegaba para pagar la hipoteca, los seguros, el colegio de sus dos niños y a los marineros, ya amigos, que le acompañan en el mar para capturar lo poco que queda.

Me confesaba tristemente que sigue a la espera de la concesión de licencia para capturar pez espada y que nunca llega.  Casi entre lágrimas, me dice que no sabe si es mejor así, porque ya no hay pez espada. Aunque lo poco que llega a puerto se paga bien, muy bien.

Ruborizado, me dice:  no tengo más remedio que salir a por pez espada de forma ilegal y venderlo en negro, porque si no, me quedaré sin casa, tendría que llevar los barcos al desguace porque nadie los va a comprar hoy, y Asuntos Sociales terminaría por quitarme a mis hijos. Y lo curioso –continúa- es que Capitanía lo sabe y no me dice nada, ni a mí ni a los otros. Es la única forma que tenemos de subsistir.

La conversación termina centrándose en el fomento que ahora se hace desde el Ministerio de las bondades del pescado congelado.   Me ilumina indicando que lo único que se está fomentando de esta forma es el crecimiento de las grandes navieras con capacidades industriales, en los mismos barcos, de ultra-congelar. Esa capacidad nunca la tendrá un pequeño pesquero. Estos sólo venden pescado fresco, recién capturado.

Me cuenta que cuando estuvo él pescando atún en estos grandes buques, tras dos o tres meses, daba pena ver las piezas de atún ya de un color marrón oscuro, comparándolas con las piezas aun de rojo intenso capturadas apenas diez horas antes.  Y termina por decirme que es imposible, que un pescado en esas condiciones sea igual al pescado freso.  Es una obviedad que se intenta negar con anuncios de fomento del consumo del pescado congelado. Es una obviedad que está matando al pequeño pescador, al de verdad, al de toda la vida, al que representa el 90% del factor humano de esta industria en España.

Captura de atún rojoY comparo mentalmente la situación de miles de familias como la de este amigo, con las de miles de familias que tendrán que dejar de capturar atún, porque las grandes pescaras multinacionales han comprado el derecho de defensa de gobiernos tuertos y de cortas miras, que tienen la desfachatez de negar la inclusión del atún rojo en el Apéndice I de CITES argumentando precisamente estas miles de familias, sus puestos de trabajo y su bienestar.

Negar la existencia de algo no va a hacer que desaparezca. Pasó con la crisis financiera y pasa con el riesgo de desaparición de especies, entre ellas las del atún rojo, decenas de especies de tiburones, de corales, etc.

Sólo queda, desde mi punto de vista, una opción:  que el consumidor sepa realmente qué es lo que pasa, quienes se favorecen de todas estas mentiras y que el propio consumidor premie o castigue a quien se merezca.

Yo, por mi parte, he tomado una decisión:  no consumiré más atún congelado ni ultracongelado ni envasado. Y de paso, pez espada.

Lo siento amigo mío. Siento haberte fallado formando parte de esa cadena.  Espero, frente al mar, disfrutando de una brisa fantástica, mirando la bahía y escribiendo estas líneas, que el futuro cercano nos enseñe a todos a consumir de forma responsable, a difundir verdades claras y transparentes, y a que las mentiras e intereses comerciales pesen como toneladas en las morales de aquellos que a sabiendas, nos mienten y defienden unos intereses muy poco comunes.

Un abrazo.

España y el Atún Rojo. Cinismo y realidad económica.

Estándar

Aquel que no quiera ver el peligro de extinción inminente en el Atún Rojo, es como quien no quería ver la inminente crisis económica que se nos venía encima allá por el 2008 y 2009.

Ahora estamos a tiempo, sin embargo, de actuar antes de que sea demasiado tarde. Y así lo ha entendido el Parlamento Europeo, que el pasado 12 de Febrero acordaba una postura común para apoyar la inclusión de esta especie en el apéndice 1 de la lista CITES.  Esta postura fue promovida desde un primer momento por Mónaco, y avalada más tarde por Francia e Italia, dos países en los que la pesca de esta especie supone un montante económico muy importante, dando trabajo a muchas familias.  Aun así, supieron anteponer el bien común y futuro al bien particular y para hoy.

España, por su parte, tomó la postura contraria, aun a pesar de decir en los medios que España adoptará la resolución que acuerde el Parlamento Europeo, nunca diciendo abiertamente que se opone frontalmente a la inclusión del Atún Rojo en CITES.

No debemos olvidar que de las 7104 toneladas de capturas permitidas para la Comunidad Europea, España se lleva la bonita tajada de 2526 para este 2010.  Estamos hablando de más del 30% de capturas.  Esta actividad, da trabajo en España a más de 2500 personas, y estando como estamos en plena crisis, dejar a 2500 personas y sus familias sin trabajo, no hay valor político, de nadie, para hacerlo.

Volvemos a caer en las garras de unas pocas empresas que mueven mucho capital, olvidándonos de aquellos pequeños pescadores que viven de las pocas capturas que estas grandes flotan les dejan, y que entienden de verdad los ciclos de la vida en el océano.

Si bien es cierto que la inclusión en el Apéndice 1 de CITES de una especie supone la prohibición TOTAL del comercio de esa especie, también es cierto que el momento es crucial, y o lo hacemos ya, o no habrá oportunidad de hacerlo, porque simplemente dejará de existir tal especie, y finalmente, en un par de años, las familias que viven de la pesca de esta especie se verán obligados a buscar otros trabajos. La prohibición es asegurar el trabajo futuro de centenares de trabajadores que de otra forma tendrán que buscarse otro oficio.

La no inclusión en CITES del Atún Rojo, desde el punto de vista político y económico, no es más que posponer que 2500 españoles más engrosen las listas del paro, pero sin haber salvado una especie y por tanto sin posibilidad de que parte de estas personas se vuelvan a dedicar a lo que mejor saben hacer.

Como siempre cuando de dinero se trata, se obvia la vía lógica para hacer caso a las propuestas de las grandes corporaciones.

¿No sería posible, como en otras circunstancias y mercados se ha hecho, subvencionar de alguna forma a los pequeños pescadores, a los individuos, que se verán abocados al paro durante 2 o 3 años de prohibición de pesca de esta especie?  Eso sí, me niego a subvencionar con mis impuestos a las corporaciones y grandes empresas que nos están llevando a esquilmar la fauna de este planeta.  Sí a los trabajadores y pequeños empresarios.

Y no hay que hacer NADA nuevo que no se esté haciendo, sólo que cambiando el destino: La UE ha pagado 21 millones de Euros a la flota atunera española (34.4 millones a la totalidad de la flota atunera comunitaria) como subsidio en 9 años, ¡¡ para construir nuevos barcos y modernizar la flota !! Lo nuca visto…

No nos olvidemos que estas grandes empresas venden cada pieza por verdaderas millonadas: se ha llegado a pagar más de 150.000 euros (sí, ciento cincuenta mil euros) por una sola pieza de 200 kilos. Echa cuenta…   España tiene una cuota, te recuerdo, de 2526 Toneladas…   ¿cuánto de ese dinero ha llegado a los trabajadores y pequeños pescadores artesanales?

Pesca del autún rojo artesanal:

Pesca industrual del atún rojo:

Tienes más información en:

Lukor

Finanzas.com

El Periódico Náutico

Efe Agrario

Alerta de Greenpeace

Greenpeace denuncia a la ICCAT (Comisión Internacion Conservación Atún Rojo)

Informa WWF

Drama en Sudáfrica. Más de 50 ballenas piloto varadas.

Estándar

Por suerte, los equipos de rescate pudieron arrastrar al agua a 20 de ellas.  Por desgracias, al menos otras 30 fue inútil, a pesar del uso de bulldozers y el esfuerzo de cientos de voluntarios y vecinos.

Se trataba de ballenas piloto de unos 3 metros, muy comunes en Sudáfrica, con bastantes crías.   Fue en la playa de Kommetjie, muy cerca de Ciudad del Cabo.  Fue tanta la expectación y el número de voluntarios y vecinos que se acercaron, que los puntos de acceso quedaron cortaron.

Craig Lambion, portavoz del National Sea Rescue Institute, comentó a Reuters que era incapaz de decir cuantas ballenas tuvieron que matarse.  Sí, esa fue la solución más humana a la que se pudo llegar:  dispararlas en la cabeza para acortar su sufrimiento.

Celine, una voluntaria que colaboró, cometa:

Fue muy triste, intentábamos empujarlas al agua, y cuando lo conseguíamos, se volvían de nuevo y volvían a la playa de nuevo. Era inútil. Encima, el mar estaba bastante mal, lo que hacía la situación bastante difícil para todos.  Intentamos calmarlas, y cuando las tocábamos se relajaban… te miraban con esos increíbles como diciendo ‘¿qué nos pasa?’.  No se podía hacer nada, de veras, lo intentamos todo. Triste, fue muy triste.

Otra voluntaria, Candice, entre lágrimas, también nos cuenta lo vivido:

Estoy realmente impresionada por cómo ha actuado la comunidad, los vecinos, se han volcado en todo. A pesar de todo, siento como si lo hubiéramos podido hacer mejor… Aunque la mayoría de ballenas estaban en la arena, había algunas encalladas en las rocas al sur de la playa.   Parecía como si hubiera poca comunicación y coordinación entre los diversos grupos trabajando, especialmente ya al caer la tarde.

Muchos voluntarios arriesgaron seriamente sus vidas en las rocas con el mar que había, con poca o nula asistencia y ayuda del NSRI o de otros expertos.  Además, se dijo a mucha gente que se mantuviese alejada, cuando los voluntarios ya estábamos exhaustos y muy cansados y necesitábamos un sustituto.

Cuando comenzaron los disparos, una ola de pánico y después de pena, fue inundándonos a todos… parecía una tragedia épica…

Necesitamos saber por qué hacen esto, qué es lo que les pasa…queremos saber si el hombre es el responsable de esto. Sólo eso.

Más información:

El caso del oso polar y su increíble casa menguante

Estándar

Maggie y sus dos hijitosEmpezó a desperezarse como todos los años, a su lado, sus dos retoños de pocos meses de vida… bolas de pelo blanco que se han alimentado de su leche. No puede aguantar más, debe salir de la habitación donde ha estado refugiada del más crudo invierno en los últimos meses… sus fuerzas flaquean, ya no le quedan reservas.  O caza y se alimenta, o morirá. Y con ella, sus dos amados hijos. Ambos machos.

Se decide y sale al exterior. Ander y Bogl, sus dos hijos, tras pasar los efectos de la luz cegadora del sol que nunca han visto, siguen a su madre, jugueteando en el blanco manto que es su casa. Es la primera vez que disfrutan del aire, del frío exterior, del hielo y de la nieve. Su cuerpo está preparado para ello, así que sólo tienen que preocuparse de disfrutar. ¡¡Tienen un patio de juegos enorme!!

Su madre, Maggie, sin embargo, sabe que tiene que caminar muchos kilómetros hasta encontrar algo de comida. Le llevará al menos 3 días al ritmo que Ander y Bogl pueden seguir, y esto, si no surgen complicaciones…

Orgullosa de sus hijos, tras 4 días de dura caminata, parando para amamantarles y descansar, llegan al borde de la capa helada, donde las focas juegan y se alimentan. Es allí donde Maggie encontrará su comida y podrá dar por terminada su obligada dieta invernal.  Sus hijos empezarán a engordar y a prepararse. Aprenderán a cazar y a sobrevivir sólos. Son machos, y deben ser los señores de los hielos del norte.

Osos polares al borde del hielo

Osos polares al borde del hielo

Maggie, con sus dos crias a escasos centímetros, se acerca lentamente al borde del hielo. Atenta a Ander y Bogl, embelesados en ese líquido transparente…  Bogl se adelanta, se resvala y cae al agua.   Maggie, rápidamente, mete una zarpa en el gélido elemento y con un hábil movimiento, devulve a su hijo a su lado, empapado.   Bajo sus pies, el suelo crepita.

Algo anda mal, no es normal. Cientos de veces se ha acercado así al borde. No es normal…  un raja en el hielo se prolonga bajo sus pies hacia el interior. El instinto manda. Mira a sus hijos, que han notado el nerviosismo de su madre y se han acercado a ella.  Echan a correr lo más rápido que sus piernas les permiten hasta unos 200 metros hielo adentro.

Es increíble, pero tal como dejan el borde del hielo a su espalda, se van acercando a otro borde.  Cuando llegan a él, Maggie comprende rápidamente que se ha separado un trozo enorme de hielo.  Se aproxima, levanta su cuello oteando el horizonte.  Sí, allí está su casa…  separándose…  alejándose…

Debe echarse al agua, debe nadar…  o la corriente arrastrará el bloque de hielo donde se han quedado hacia el sur, y no tendrán comida, morirán, los tres.

No. No puede echarse al agua y nadar, no sin sus hijos. Aun no tienen fuerza suficiente ni una capa asilante de grasa suficiente.  Apenas hace unos días que han visto la luz del sol…

Su mente se bloquea, no sabe lo que hacer.  El instinto materno en ocasiones es más fuerte que el de supervivencia… son sus hijos…   si se queda con ellos, morirán los tres, si se lanza al agua, ella sóla se salvará.

mamá osa polar, sóla...

mamá osa polar, sóla...

Vuelve a otear el horizonte. El perfil del borde del hielo casi se pierde ya en la lejanía.  Ella puede llegar, lo sabe. Es una gran nadadora y su pelo y la fina capa de grasa que aun guarda la protegerán.

 

Finalmente, salta. Debe hacerlo. Sus hijos Bogl y Ander se miran, no saben qué está haciendo mamá, así que la siguen… en menos de 10 minutos, el frío puede con ellos y bloque sus músculos…    Maggie sigue nadando, es su vida, debe salvar su vida. El año que viene, con suerte tendrá un hijo o dos más y sobrevivirán, este año ha sido mala suerte…   se lo promete a ella misma…   ahora, debe llegar a la orilla y alimentarse. Debe ser fuerte.

El año que viene, piensa, su casa será como siempre, llegará donde siempre… y no 300 metros menos, como este año.

______________________________________________

Cuento corto de ficción. Autor: José Luis Gallego.

Si crees que puedes ayudar a evitar el calentamiento global, hazlo.

Si crees que no puedes hacer nada, que nada está a tu alcance para evitarlo, sólo te haré dos preguntas: ¿vas a trabajar en coche o usas el transporte público? ¿Realmente necesitas todo lo que tienes AHORA encendido en casa (y me refiero a lues y aparatos en stand-by)?

Ataques de tiburón blanco. Estrategias de caza.

Estándar

La firma científica avala lo que los pescadores de la zona, entusiastas de los tiburones y biólogos ya suponíamos, en base a la mera observación. Pero ahora, un estudio realizado en Sudáfrica entre la Universidad de Ciudad del Cabo, la Universidad Simon Fraser de Canadá, el Museo Iziko y el Departamento de Asuntos Medioambientales y Turismo de este país, por fin, pone base científica.

Este estudio se ha realizado en las Islas Seal, en False Bay, Sudáfrica.

Muestra cómo este animal, el tiburón blanco, es capaz de desarrollar estrategias diferentes en cada ataque, aprendiendo de los anteriores, para optimizar el resultado del mismo. Tal como dice el doctor de Universidad de Ciudad del Cabo Alison Cock: “toman decisiones, lo hacen rápido y son capaces de cambiar una estrategia por otra según las circunstancias”.

En el canal que forman  las Islas Seal con el continente, el mismo tiburón utiliza técnicas de caza diferentes a las que usa un par de millas fuera del canal.

 

ataque del tiburón blanco

Breaching: ataque del tiburón blanco

En dicho canal, el ataque del tiburón se produce desde abajo y a gran velocidad, lo que provoca esas fotos tan espectaculares del tiburón fuera del agua con el león marino por los aires o entre sus dientes (breaching).

 

¿Por qué de esta forma?

En el canal, la confluencia de leones marinos es tremenda, ya que deben atravesarlo para ir a cazar y volver a su hogar (las Islas Seal).  Si bien el tiburón blanco caza durante todo el día, las horas de mayor actividad son en la salida y puesta del sol.

Pues bien, en esas horas, con los rayos de sol incidiendo de forma oblicua en el agua, los rayos no penetran más allá de unos 5 metros, siendo imposible para las focas ver que hay más al fondo…  y desde esa profundidad hasta los 15 metros, justo desde abajo, observa el tiburón blanco a las siluetas de los leones, seleccionando su próxima víctima en función de velocidad, tamaño, agilidad… y cuando se decide por una, el ataque de tiburón se produce de abajo a arriba, casi en vertical.

Esto es lo que los investigadores han llamado “técnica de la emboscada”.

Yo, lo llamo inteligencia, evolución, perfección…    pero tranquilos, no os preocupéis…  aunque ellos ya saben que los humanos no somos un buen plato de comida, nosotros sabemos sin sabes que estos animales son esenciales para el mantenimiento de los ecosistemas marinos…  así que nos los cargamos y punto…   se acabó la posibilidad de que se equivoquen de silueta…  ¿cómo lo ves?